El futuro no se espera: se enseña
El cambio curricular impulsado por este gobierno atraviesa un momento decisivo. Su eventual rechazo no sería solo un traspié administrativo, sino una señal preocupante de nuestra dificultad para entender que la tecnología ya no es una herramienta externa, sino una forma contemporánea de pensamiento que redefine cómo aprendemos, producimos y participamos en sociedad.











